Lombricultura

La lombricultura o también llamada vermicompostaje es el cultivo o cría intensiva de lombrices con el fin de reconvertir (reciclar) residuos orgánicos biodegradables en fertilizante o bien como carne para diversos usos en alimentación animal de crías (pisci-cultura, gallineros, pesca, etc.). Es una alternativa sencilla para transformar a un bajo coste, desechos orgánicos biodegradables (estiércoles, restos de las cosechas, forrajes, restos derivados de la preparación de alimentos, etc.), los cuales son insuficientemente aprovechados,  en un fertilizante con excelentes propiedades.


La lombricultura o también llamada vermicompostaje es el cultivo o cría intensiva de lombrices con el fin de reconvertir (reciclar) residuos orgánicos biodegradables en fertilizante o bien como carne para diversos usos en alimentación animal de crías (pisci-cultura, gallineros, pesca, etc.). Es una alternativa sencilla para transformar a un bajo coste, desechos orgánicos biodegradables (estiércoles, restos de las cosechas, forrajes, restos derivados de la preparación de alimentos, etc.), los cuales son insuficientemente aprovechados,  en un fertilizante con excelentes propiedades.

Abono

El abono resultante, conocido como lombricompuesto, vermicompost o humus de lombriz permite obtener plantas más robustas, más productivas y con menor requerimiento de uso de fitosanitarios, haciendo posible el consumo de productos más sanos.  Todos podemos poner nuestro “grano de arena” para la mejora del medio ambiente; puede ser desde un entretenimiento a pequeña escala – doméstico- hasta la solución para resolver el problema de ciertos desechos industriales.  El lombricultor se puede considerar como un agricultor ecológico práctico, su aporte será siempre positivo, independientemente de si su fin es lucrativo o no, ya que, de una u otra manera las ganancias estarán en la mejora del entorno.

Historia

El gran lombricultor fue y sigue siendo la naturaleza, que a través de un largo proceso de ensayo  y error, generó y perfeccionó el proceso de descomposición/compostaje  y los organismos, haciéndolos cada vez más aptos para reciclar la materia orgánica y poner a disposición de las plantas los nutrientes que necesitan para su desarrollo. Ya los antiguos egipcios veneraban las lombrices (Morini, 1982). La importancia de los organismos (vegetales, animales, hongos y bacterias) para reconvertir y recuperar nutrientes en los seres vivos mismos y los desperdicios que producen (hojas, tallos, estiércoles, orines, cadáveres) y el rol de las lombrices en el proceso fue reconocido tanto por Aristóteles (384-322 A.de C.) como por Carlos Darwin (1809-1882).

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Lombirz roja de California

Actualmente existen más de 3.000 especies de lombrices, que son descendientes de lombrices marinas (los poliquetos). Eisenia foetida es una especie de lombriz roja, mal llamada “de California”, que proviene de Eurasia, y al parecer ya se hallaba viajando hace 10.000 años de la mano del hombre, y se encuentra extendida por todo el planeta. Es una especie que está solo adaptada a vivir en un medio de materia orgánica húmeda y no profundiza más de 50cm. Suelen estar en los primeros 20cm, a no ser que no haya suficiente alimento o éste este seco. No son capaces de penetrar en un suelo arcilloso.

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Las lombrices relacionadas con el suelo se pueden agrupar en 3 grandes grupos:

a) las epigeas como Eisenia foetida que se aprovechan de la hojarasca, es decir viven sobre el suelo y debajo de las hojas, al que penetran solo ante condiciones desfavorables (falta de alimento, sequía).                                     

b) las endogeas, que viven dentro del suelo, perforando galerías de mayor o menor tamaño dependiendo del grosor de la especie y con orientación predominantemente horizontal.

c) y las anecícas que también viven dentro del suelo, pero excavan galerías verticales facilitando migraciones nocturnas hacia la superficie, desde donde incorporan materia orgánica al suelo.

Objetivos con diferentes lombrices

En el cultivo de lombrices se presentan dos objetivos, cuyo desempeño requiere en cada caso de distintas especies de lombrices. Si interesa la mejora directa del suelo con la incorporación de lombrices para que su labor mejore su fertilidad, será necesario elegir una representante endogea y/o anecica. Esta práctica se ha utilizado ampliamente en el mundo para recuperar y mejorar suelos. En cambio, si pretendemos generar el fertilizante que luego será incorporado al suelo, debemos utilizar otras especies de lombrices pertenecientes al grupo de las epigeas. A pesar del gran número de lombrices terrestres son prácticamente solo dos Eisenia foetida y E.andrei las que son ideales para la producción de humus.  En el mercado la que se vende es Eisenia foetida, esta especie es sin duda la más usada por los lombricultores, ya que tiene un gran potencial reproductor.

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Desarrollo 

E. foetida  vive un año en los cultivos en el exterior. Se reproduce más de una o varias veces por semana. Cada acoplamiento da lugar a 2 huevos (uno de cada compañero) donde cada huevo contiene de 2 a 4 lombrices. Los huevos son abandonados por los padres, permaneciendo en su medio de cultivo y abandonados a su suerte. Las lombrices se reproducen prácticamente durante todo el año. “Las lombricitas permanecen en el cocón un tiempo variable, que depende de la temperatura reinante, siendo óptimo el desarrollo entre 20-25 grados, que se corresponde con una permanencia de 14 a 44 días (o más si las temperaturas son inferiores). En el cocón se nutren de las secreciones albuminoideas proporcionadas por el clitelo cuando tiene lugar la copulación”. (Schuldt, 2004). Las lombrices no tienen larvas como ocurre en otros invertebrados, del huevo nacen pequeños animales parecidos a los padres, con los mismos hábitos alimentarios y con una dieta similar. Como dice Schuldt, (2006): “Estos juveniles, son transparentes y de pocos milímetros de longitud, los cuales al cabo de 50-65 días, con tallas de 2-3 cm, alcanzan la capacidad para reproducirse a su vez, lo que se evidencia con la aparición del clitelo. Los animales siguen creciendo hasta los 6 ó 7 cm de longitud (peso: 0,8 – 1,4 gramos)”.

El alimento de las lombrices

Hay que tener en cuenta que el alimento de una lombriz no solo le proporciona comida, éste será también su medio, su casa. El bienestar de nuestras lombrices depende fundamentalmente del medio/alimento.

Materia Orgánica

Se debe tener en cuenta que la materia orgánica (alimento/medio) no puede ser cualquiera, para ello nos conviene saber distinguirla; de forma general, se diferencia entre materia orgánica fresca (nitrógeno) o seca (carbono). La primera, fácilmente asimilable por los organismos del suelo tiene una relación C/N relativamente baja (estiércol, restos verdes o compost fresco). La segunda de degradación lenta, es rica en compuestos carbonados complejos como la lignina y su relación C/N es alta (paja, restos leñosos o compost maduro).

Alimentos

La lista de alimentos de las lombrices es muy larga. Todos los estiércoles de herbívoros (puros o mezclado con el forraje) son buenos, pero en particular los de los rumiantes (caprinos, ovinos, bovinos, etc.) son mejores por estar bien provistos de micro-flora. El estiércol ideal debe de tener una relación de C/N entre 25/1 y 40/1. Los estiércoles de caballo y conejo (en especial el último), forman un excelente medio de cultivo, aun estando fresco no tienen riesgo de elevación térmica, ya que la fermentación produce la muerte de las lombrices. Los estiércoles porcinos y aviares tienen la desventaja de producir malos olores. A estos estiércoles se les debe incorporar fibra (paja, virutas, serrín, etc.) para elevar la relación C/N. Todos los restos de comidas de origen vegetal provenientes de la cocina, incluyendo cáscaras (tubérculos varios: papa, batata) y borras diversas (té, café, hierbas) son una opción excelente si se saben manejar adecuadamente. Como hemos visto, debemos controlar la relación C/N. Una señal de que nos hemos pasado con el aporte de nitrógeno son los malos olores. Un buen alimento no debe oler mal, todo lo contrario, debería oler a tierra de monte o compost fresco.  Hay que tener especial cuidado con las cáscaras de cítricos, ya que no son del agrado de las lombrices, y pueden provocar que éstas dejen el medio de cultivo en busca de otros alimentos. Los restos provenientes de podas (tallos delgados), cortes de césped, rastrojos y hojas, son también una buena opción. “Hay que evitar hojas de plantas aromáticas del tipo del alcanfor, eucalipto, dado el contenido de terpenos inhibidores para el desarrollo vegetal de las mismas; asimismo evitar la prevalencia de hojas de roble, castaño, níspero por el alto contenido en taninos, tóxicos para las lombrices”. (Schuldt, 2006). Los papeles y cartones no impresos, el serrín y virutas de madera blanda, clara y no resinosa son  materiales apropiados para las lombrices y además suben la relación C/N.                

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¿Qué usar?

Para saber que alimento usar para la producción de humus de lombriz, debemos conocer que materia prima (materia orgánica) tenemos al alcance. Conociendo de antemano el medio ideal para ellas, podremos decidir qué materia orgánica usar. Todo esto dependerá también de la escala del cultivo. Si es doméstico, con los restos vegetales de la casa y algún aporte de carbono será suficiente. Si habláramos de cultivos de más de 1m2, tendríamos que buscar la granja más cercana a nuestra finca o parcela. Es importante saber si la procedencia del estiércol es de granjas intensivas o extensivas. No es lo mismo el estiércol de un animal que come mucho pasto y se mueve en suma libertad (extensivo) que de un animal que solo se alimenta de pienso y vive apretujado en espacios o jaulas diminutas donde no se puede mover (intensivo). Un claro ejemplo es en la diferencia de comer huevo de gallina en extensivo y en intensivo. ¡Solo hay que ver la diferencia en el color!  La calidad del humus es directamente proporcional a la calidad de su alimento.

Compostaje/Maduración

Antes de incorporar las lombrices, en general el estiércol debe pasar por un proceso de maduración. Este se apilará con una altura entre 50 y 60cm y se regará manteniendo la humedad cercana al 70%, esto durará entre 45 y 60 días, donde se conseguirá la pasteurización (desinfección) de la materia orgánica. Es importante que la temperatura no sobrepase los 60 grados, ya que esto creará cenizas, perjudiciales para las lombrices y la micro flora en general. Una vez pasado este proceso podremos incorporar las lombrices a nuestro medio.

BIBLIOGRAFÍA

• Schuldt, M., 2004. Lombricultura Fácil

• Schuldt, M., 2006. Lombricultura Teoría y Práctica

• www.manualdelombricultura.com

• Curso internacional de lombricultura: aplicaciones en el ámbito agropecuario, industrial y doméstico. 2012